
Desde los inicios de la aviación, el volar siempre fue muy riesgoso, con los primeros intentos de volar también vinieron los primeros accidentes y las primeras víctimas. Fue así como desde un comienzo, diversas alternativas fueron usadas para que los pilotos pudieran sentir la sensación de volar sin realmente hacerlo. El "Sander Teacher" fue uno de los primeros simuladores, era un aeroplano completo montado en una articulación universal, orientado hacia el viento con capacidad de girar y de inclinarse libremente, otro simulador de vuelo de los comienzos de la aviación, fue desarrollado en 1910 a partir de un barril montado en un marco giratorio.
Durante la Primera Guerra mundial, se probaron nuevos sistemas, los cuales fueron perfeccionándose y en 1930 dio origen al "Link Trainer", este sólo simulaba movimientos mecánicos, aunque posteriormente se le incluyeron Instrumentos de control y fue utilizado por algunos países durante y después de la Segunda Guerra Mundial .
En 1940 las computadoras analógicas fueron usadas para resolver las fallas en vuelo, dando lugar a los primeros simuladores electrónicos. En 1948, Curtiss-Wright desarrolló un simulador para el Stratocruiser de Pan American, siendo el primer simulador de vuelo completo, utilizado por una aerolínea, y aunque no se había simulado movimiento ni vistas exteriores, la cabina entera y sus instrumentos funcionaban de forma que la tripulación lo encontró muy efectivo. A partir de ese momento los sistemas de movimiento llegaron y se instalaron a finales de los años 50, fue durante este periodo que apareció el helicóptero, y los primeros simuladores para este tipo de aeronave, en 1960 con el uso de computadoras digitales, se dio origen a una nueva era.
En 1969 fueron desarrollados simuladores para aerolíneas, con actuadores hidráulicos controlando cada eje de movimiento, los simuladores empezaron a ser construidos con seis ejes de movimiento tanto para aviones como helicópteros (cabeceo, balanceo y alabeo para los movimientos angulares, movimientos horizontales, verticales y laterales). A partir de 1977, los simuladores de aerolínea, empezaron a adoptar las nuevas cabinas en donde los computadores estaban instalados en el interior de éstas.
Desde este momento, los mayores avances se realizaron en tecnologías de visualización. En 1972 Singer desarrolló una lente policromada utilizando un espejo esférico que proyectaba las vistas del exterior de la cabina. Esto mejoró sustancialmente la sensación de vuelo, sin embargo, solamente ofrecía un campo de visión de 28 grados. En 1976 se introdujeron las imágenes enfocadas, hacia los años 80 las imágenes proyectadas de alta definición se convirtieron en el estándar de los simuladores modernos.
Toda una evolución en tan corto tiempo; sin embargo, el hecho de volar lo exigía, hoy las estadísticas muestran los beneficios de los simuladores de vuelo como sistema de instrucción y entrenamiento, lo cual permite a las tripulaciones de aviones y helicópteros, el aprender a controlar sus aeronaves y a reaccionar correctamente ante un evento inesperado, como puede ser una falla en vuelo. Todo esto a un bajo costo en comparación con el entrenamiento en las propias aeronaves, estudios recientes mostrarían que se puede lograr un ahorro de hasta el 35 % en el entrenamiento.
Podemos decir también que este tipo de entrenamiento fortalece la seguridad aérea, las estadísticas muestran una gran cantidad de accidentes, que sin llegar a ser fatales, ocasionan daños a las aeronaves. La instrucción en simuladores, permite realizar diversas fases de vuelo como: nocturno, instrumentos (lluvia, niebla), emergencias en vuelo (fallas propias de cada sistema), polígono, etc., mejorando de esta manera los reflejos de las tripulaciones y la interpretación de los diferentes equipos e instrumentos de la aeronave.
Las aeronaves de hoy, están basadas en sistemas complejos de computadoras y para poderlas operar en forma eficiente, los pilotos deben poseer un buen nivel técnico así como habilidades de pilotaje. La simulación de vuelo, es una de las herramientas más importantes para la industria aeronáutica, el desarrollo y la producción de simuladores de vuelo, es una actividad científica e industrial íntimamente integrada a la industria aeronáutica, como puede observarse en las naciones tecnológicamente avanzadas.
El entrenamiento en simuladores de vuelo, es también parte central de la capacitación de los pilotos como técnica para la prevención de accidentes, las estadísticas nos muestran que más del 80% de los accidentes de aviación son producto del factor humano, lo que obligó a los expertos a pensar en alternativas, una de ellas fueron los simuladores con gran éxito, ya que en los simuladores, fuera de practicar procedimientos normales y de emergencia, también se realiza el CRM (Administración de recursos en cabina por parte de la tripulación), así como entrenamiento en las comunicaciones, etc. Todo esto colabora con la seguridad, permitiendo que el piloto resuelva situaciones potencialmente peligrosas con poco riesgo, y que no podría realizarlas en forma real volando en las aeronaves, adicionalmente podemos decir, que la simulación de vuelo es una importante herramienta del peritaje, en los accidentes aéreos.
Contrariamente a la creencia popular de que el entrenamiento simulado es empleado para entrenar a los pilotos operativos, su uso en la calificación de pilotos en instrucción básica, permitirá disminuir el riesgo, ya que es en está fase inicial, donde el riesgo aumenta, debido a la poca experiencia de los alumnos pilotos.
Podemos concluir que los adelantos tecnológicos, nos brindan los recursos técnicos que facilitan la instrucción. Está probado que los simuladores de vuelo pueden contribuir en forma exitosa con el entrenamiento de las tripulaciones. Esto nos debe llevar a reflexionar, sobre cual es la mejor manera de utilizar los simuladores en nuestro beneficio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario