
El crecimiento continuo de la población mundial, que hoy bordea los 7,000 millones de personas, así como los diversos usos que se le dan al agua, líquido vital que es utilizado para consumo humano, pero también en la agricultura, minería, industria, etc. darán origen a nuevos problemas y el mundo vera con sorpresa como los pueblos y naciones, se enfrentarán inicialmente en conflictos que terminarán en guerras, producto de la creciente necesidad del agua, ya que en algunos puntos del planeta la escasez empieza a ser crítica.
Hoy cerca de 3,500 millones de personas que representan la mitad de la población mundial, vive en zonas urbanas y la tendencia va en aumento, esto ocasiona una gran contaminación que esta escapándose de las manos del hombre, dañando océanos, mares, ríos y lagos, también podemos decir que en algunos lugares del planeta las reservas de agua subterránea se están viendo afectadas, cosa que agrava la situación.
Si piensan que esto es una exageración me permito contarles que La Organización de las Naciones Unidas ha pronosticado, que el acceso al agua será la causa de mayores conflictos y guerras en África y Asia durante los próximos 25 años, y esto producto que en el África cerca de 14 países sufren de déficit por este líquido, y de Asia podemos decir que alberga a más de 4,000 millones de personas que representan más de la mitad de población mundial teniendo en cuenta que es el continente con menos reservas de agua dulce a excepción de la Antártica; por todo eso los conflictos por el agua se incrementarán, especialmente en aquellas regiones donde varios países comparten ríos y lagos.
En la actualidad existen ya importantes disputas por el control del agua, por ejemplo la que tiene los Estados Unidos y México por las aguas del río Colorado que viene desde 1845, también tenemos la de Canadá con los Estados Unidos por los grandes lagos, la de Israel y Líbano por las aguas del río Jordán, la India y Pakistán por el río Indo o los problemas entre la India y Bangladesh por el río Ganges, también podemos mencionar los problemas entre Uzbekistán y Kazajstán por el suministro de agua, los de Siria y Turquía por el control del río Éufrates
Y estos no son todos, también podemos mencionar las disputas entre Argentina y Uruguay por el acuífero del Guaraní, donde también está metido Brasil y Paraguay, quienes ya tuvieron un conflicto por el río Paraná, que motivó una ocupación militar. Lo mismo sucede con el río Nilo, cuyas aguas se disputan Etiopía, Sudán y Egipto, donde el nacimiento y el 85% de las aguas están en Etiopía, pero esta no ejerce su posición dominante y se complica con un acuerdo bilateral entre Sudán y Egipto para el reparto del caudal, estos son solo algunos ejemplos de los miles de problemas que hay en diversas partes del mundo y que día a día se van agravando, conforme este recurso se vuelve más escaso.
El precio del agua aumenta en todo el mundo, así tenemos que en los últimos 5 años aumentó 27% en los Estados Unidos, 32% en el Reino Unido, 45% en Australia, 50% en África del Sur y 58% en Canadá, hay lugares donde el precio de un litro del agua, se acerca rápidamente al precio de un litro de combustible y esto aunque parezca increíble.
Si lo analizamos con detenimiento el problema no está en que las reservas de agua sean cada vez menores, sino en que su ubicación y calidad están cambiando. Así tenemos por un lado el calentamiento global y por el otro la creciente contaminación, que da origen a que las zonas con potencial de conservar o incrementar tales reservas, se perfilen como geoestratégicas.
Debemos saber también, que nuestro país comparte cuencas con Ecuador, Brasil, Colombia, Bolivia y Chile, esto significa que tenemos 32 cuencas transfronterizas, es decir, ríos o lagos que son compartidos con países vecinos y que podrían ser en un futuro, causa de conflictos.
Pero si el problema con nuestros vecinos por ahora nos parece lejano, no podemos dejar de mencionar que en el diario el Mercurio de Chile el día 2 de marzo de este año, salió publicado un artículo en el cual los dirigentes de la comuna chilena General Lagos, denunciaban que en la zona de la frontera con Perú, se realizaba un uso indebido de los acuíferos transfronterizos, que según ellos causa una merma en las reservas del nivel de agua, causando sequías y perjudicando a los agricultores de su zona.
Asimismo se menciona que la Cancillería chilena pidió oficialmente al Perú, antecedentes sobre los pozos y sondeos que la minera Minsur realiza en territorio peruano, y que están afectando según ellos, la cuenca del rio Azufre, el cual se interna en territorio chileno como afluente del rio Lluta. Al mismo tiempo la Dirección de Aguas de Chile, advirtió que estos trabajos en la frontera, pueden cambiar los patrones estacionales y la calidad de las aguas del tributario del Lluta, curso fluvial que riega 2,700 hectáreas agrícolas en Arica. Esta sería una prueba contundente para aquellos que siguen pensando que hay personas que exageran con el tema.
Debemos recordar que en 1860, existían peruanos ilustres que escribían en diarios y revistas de la época, los cuales con gran visión, alertaban sobre posibles conflictos, en aquella época no fueron escuchados y hoy todos sabemos las consecuencias, no debemos mirar solo el presente sino debemos mirar al futuro con visión geoestratégica, las naciones que olvidan su historia están condenadas a repetir los mismos errores, con esto no quiero decir que vamos a tener una guerra nuevamente con nuestro vecino, pero si en la medida en que analicemos los diferentes escenarios que se pueden presentar, estaremos mejor preparados y podremos evitarlos o enfrentarlos en mejores condiciones.
No menos importante es mencionar que el problema del agua, también afecta a los países en forma interna, en el caso de nuestro país actualmente hay cerca de 90 conflictos por agua en el interior de diversas regiones, por lo cual se hacía necesaria la creación de la Autoridad Nacional del Agua (ANA), entidad que se encarga de administrar este recurso, la cual articula la labor de todas las entidades públicas y privadas que tienen que ver con el manejo y la fiscalización del líquido elemento.
Se puede concluir, que si fue necesario crear un organismo que administre y solucione, los problemas surgidos en diferentes regiones, de igual manera las naciones tendremos en el futuro, cuando los conflictos por el líquido vital se incrementen, que crear un organismo internacional que medie para solucionarlos, antes que degeneren en guerras.
Aquellos que piensan que el futuro será un mundo lleno de paz y amor, deberían leer la historia de la civilización humana y recordar que desde que apareció el hombre y a lo largo de toda su existencia, siempre se han producido guerras por diversos motivos, por alimentos, por ideologías políticas, por factores religiosos, por factores económicos, por territorios, por recursos naturales como oro, plata, diamantes, petróleo, gas, por ambición, por soberbia y hasta por amor.
La ambición del hombre se puede tratar de ocultar o justificar, pero lo cierto es que bajo cualquier pretexto las guerras seguirán produciéndose y muestra de ello son los conflictos que se han producido en los últimos años.
En el futuro, el agua será el motivo perfecto para iniciar los conflictos, cuando las necesidades por el líquido vital de los pueblos se incrementen, aquellos que dirigen y gobiernan los destinos de las naciones, se refugiarán como pretexto en las necesidades de su gente, para conquistar zonas que llamarán vitales y estratégicas para la subsistencia de sus pueblos.
Hay que reflexionar y darnos cuenta que los problemas que hoy enfrentamos se originaron hace mucho tiempo, si hubiéramos podido visualizarlos antes, cuántos conflictos se hubieran evitado, empecemos a ver al mundo con visión geoestratégica y no cometamos los errores del pasado, viendo únicamente el presente, pensemos cual será nuestra posición ante estos futuros problemas, deberíamos o no estar preparados, una vez más las lecciones de la historia, es algo que no deberíamos olvidar.
